01-12-2006
..... Un viernes, como tantos otros, pero distinto. Porque además del sabor propio de la víspera de fin de semana, este era especial.... Especial porque, aunque separados por unos cuantos kilómetros, a la vista del común de los mortales estaban unos cuantos "locos" que, como la raza humana lo hiciera hace miles de años, evolucionaron en su forma de andar: antes en 4 ruedas y ahora en 2, del encierro de la "cabina metálica" a la libertad del viento, esperando el cambio de un mal presagio meteorológico como si del diluvio mismo se tratase....
Esperaban "El Gran Día". Ese día en el que su pasión se iba a transformar en un sentimiento común y reconocerse en el otro...
Como todo grupo rebelde aparecido en distintos momentos de la historia pero diferente, esta rara gente no disponía de redes sofisticadas para comunicarse. No usaban armas, no tenían fines bélicos, ni políticos, ni religiosos, ni ambiciones de poder. Sólo motivados por esa misma pasión iban a reunirse al día siguiente con un único fin común: "tomar por algunas horas las rutas de un país socialmente en ruinas, pero intacto en su fisonomia natural", y demostrarse sólo asimismos que la Libertad no se predica, ni se compra, ni se vende... se ejerce.
A pesar de su "inocua" misión, el grupo contaba con pocos pero efectivos elementos para tal fin. Cada integrante disponia de: una Moto, unas pocas herramientas, y algo mas, realmente superlativo.... el más puro sentimiento de fraternidad, compañerismo, respeto y espíritu aventurero. Faltaban menos de 24 horas para el gran evento. La ansiedad cajoneaba trabajo en el trajín de cada uno con fuerza demoledora... Y el presagio de lluvia que les hacia contener la respiración como el mismísimo "cuco" cuando niños... Cuenta la leyenda que algunos de ellos hasta ensayaron algún ritual para alejar las nubes y hasta la misma danza del sol practicada por los Mayas.
Todo estaba listo para el gran dia. Dia en el que seguramente, aquellos de mas de 40 iban a emprender el viaje con el eco de la vieja canción de Litto Nebbia y el murmullo de su moto:
"Dicen que viajando se fortalece el corazón, pues andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior... Ojalá que esto pronto suceda, asi podrá descansar la pena, hasta la próxima vez...."