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Un viernes, como tantos otros, pero distinto. Porque
además del sabor propio de la víspera de fin de
semana, este era especial.... Especial porque, aunque
separados por unos cuantos kilómetros, a la vista
del común de los mortales estaban unos cuantos "locos"
que, como la raza humana lo hiciera hace miles de
años, evolucionaron en su forma de andar: antes
en 4 ruedas y ahora en 2, del encierro de la "cabina
metálica" a la libertad del viento, esperando el
cambio de un mal presagio meteorológico como si
del diluvio mismo se tratase....
Esperaban
"El Gran Día". Ese día en el que su pasión se iba
a transformar en un sentimiento común y reconocerse
en el otro...
Como
todo grupo rebelde aparecido en distintos momentos
de la historia pero diferente, esta rara gente no
disponía de redes sofisticadas para comunicarse.
No usaban armas, no tenían fines bélicos, ni políticos,
ni religiosos, ni ambiciones de poder. Sólo motivados
por esa misma pasión iban a reunirse al día siguiente
con un único fin común: "tomar por algunas horas
las rutas de un país socialmente en ruinas, pero
intacto en su fisonomia natural", y demostrarse
sólo asimismos que la Libertad no se predica, ni
se compra, ni se vende... se ejerce.
A pesar de su "inocua" misión, el grupo contaba
con pocos pero efectivos elementos para tal fin.
Cada integrante disponia de: una Moto, unas pocas
herramientas, y algo mas, realmente superlativo....
el más puro sentimiento de fraternidad, compañerismo,
respeto y espíritu aventurero. Faltaban menos de
24 horas para el gran evento. La ansiedad cajoneaba
trabajo en el trajín de cada uno con fuerza demoledora...
Y el presagio de lluvia que les hacia contener la
respiración como el mismísimo "cuco" cuando niños...
Cuenta la leyenda que algunos de ellos hasta ensayaron
algún ritual para alejar las nubes y hasta la misma
danza del sol practicada por los Mayas.
Todo estaba listo para el gran dia. Dia en el que
seguramente, aquellos de mas de 40 iban a emprender
el viaje con el eco de la vieja canción de Litto
Nebbia y el murmullo de su moto:
"Dicen que viajando se fortalece el corazón,
pues andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior...
Ojalá que esto pronto suceda, asi podrá descansar
la pena, hasta la próxima vez...." |